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La carboxiterapia es una técnica que ofrece excelentes resultados en tratamientos corporales de eliminación de grasa acumulada y celulitis, así como en tratamientos estéticos tales como la supresión de arrugas de expresión y la corrección de ojeras. 

En el Instituto Médico Estético Quintana (IMEDE), clínica médico estética autorizada por la Consejería de Sanidad de Madrid, te aseguramos un tratamiento profesional, controlado en todo momento con personal capacitado y de amplia experiencia.

La carboxiterapia es una técnica de tratamiento terapéutico y estético que se basa en la introducción de dióxido de carbono (–Co2) por vía subcutánea. La carboxiterapia, técnica muy difundida actualmente, está siendo muy efectiva para tratamientos corporales de grasas localizadas y estrías. A su vez, ofrece excelentes resultados en tratamientos faciales de eliminación de arrugas, flacidez y blanqueamiento de ojeras.

La carboxiterapia es un tratamiento no quirúrgico, no presenta toxicidad ninguna ni efectos secundarios y está avalada por numerosos científicos que han probado su efectividad a la hora de mejorar la circulación, oxigenar los tejidos y eliminar la celulitis.

Cómo se aplica la carboxiterapia.

El Co2 se aplica en el tejido subcutáneo por medio de una aguja muy fina de 0,3 mm de diámetro muy parecida a la que se utiliza para la inyección de la insulina. Dicha aplicación se efectúa con un equipo capaz de controlar el volumen de gas con una presión constante durante un tiempo determinado. Tras la aplicación del dióxido de carbono en la piel, el especialista dará un ligero masaje en la zona para que este circule y se distribuya. El Co2 utilizado debe ser de tipo medicinal y con un 99% de pureza. La distribución de este gas se realiza por medio de un pedal que aplica la dosis elegida en cada caso.

La carboxiterapia. Como actúa sobre la celulitis.

El dióxido de carbono penetra en forma de gas en el tejido subcutáneo y empieza a actuar de forma inmediata. Parte de este gas entra en contacto con la grasa y otra parte se dirige hacia los glóbulos rojos donde se pone en contacto con la hemoglobina. En ese momento se produce el llamado efecto Bohr por el cual la hemoglobina al detectar el Co2 introducido, considera que hay una descompensación en el organismo y reacciona generando más oxigeno a la vez que recoge el dióxido de carbono con el fin de eliminarlo. Todo este proceso, trae como consecuencia una mayor oxigenación y un aumento del flujo sanguíneo en la zona tratada. Además, este oxigeno creado sirve para estimular procesos metabólicos de combustión de grasas-Lipólisis- que combaten y eliminan la celulitis de forma eficaz. De esta forma, una vez finalizado el tratamiento, la piel se vuelve más lisa, los tejidos mejoran y desaparece la celulitis.

Carboxiterapia facial.

Una correcta circulación sanguínea y un óptimo intercambio de nutrientes es vital a la hora de tener una piel más bella. La introducción de Co2 en tratamientos faciales ha resultado ser muy beneficiosa a la hora de estimular la formación de colágeno y elastina, vitales para la piel, y propiciar una correcta oxigenación del tejido subcutáneo. Este método se aplica en tratamientos de corrección de ojeras, pues al oxigenarse la piel está se aclara, y en tratamientos de parpados caídos debido al efecto tensor del colágeno y la elastina.

Los cirujanos plásticos y dermatólogos han comprobado sus beneficios y aclaran que la correcta utilización de este método no presenta riesgos ni efectos colaterales. Los pacientes tratados con carboxiterapia pueden reanudar sus actividades una vez terminada cada sesión.

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