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Os dejamos aquí un Las Uñaspequeño artículo sobre las verdades y mentiras de las uñas que nos ha preparado nuestro extraordinario Equipo de Dermatología, las Doctoras Aurora Guerra y Elena González-Guerra.

Si te interesa o quieres profundizar en algún aspecto estamos a tu disposición en la Consulta de Dermatología de IMEDE Quintana.

Las Manchas Blancas

Muchas veces hemos oído e incluso creído que las pequeñas manchas blancas, como pequeños lunares blancos que aparecen en la lámina ungueal son por falta de calcio. Otras veces, y en tono de broma, se les dice a los niños que les salen por decir mentiras.

Pero ni una cosa ni otra es cierta. Las uñas tienen un escaso contenido en calcio, que de ninguna manera manifiesta su falta en forma de manchas blancas. En realidad, aunque no se sabe con certeza, se cree que esas manchas son microscópicas burbujas de aire en el seno de la estructura ungueal, ocasionada por pequeños golpes en la matriz.

Uña encarnada, uña roja

No es un juego de palabras. Se llama uña encarnada a aquella que tiene un borde curvo, metido en la carne, por eso “encarnada”, que provoca intenso dolor, inflamación y supuración, y que a menudo obliga a una pequeña intervención quirúrgica.

Suele ocurrir con más frecuencia en el dedo gordo de los pies, favorecido por el calzado apretado, de punta fina, y por los deportes que en su práctica requieren dar patadas, como el fútbol.

Las uñas blancas o duras si…

Si tienen el agua adecuada. Al contrario de lo que se piensa, el contenido de calcio de las uñas no influye en su dureza. El contenido de agua de las uñas normal varia entre un 8 y un 17%. Precisamente esta proporción es la que mantiene las uñas duras y flexibles. Por debajo de esta cifra, las uñas se vuelven quebradizas, y si es superior al 30% se vuelven blandas y opacas.

La uña es porosa

A pesar de su dureza la uña es 1000 veces más permeable al agua que la piel. Precisamente por su porosidad, se hidrata y deshidrata con suma rapidez. Los procesos de hidratación y deshidratación repetidos, como ocurre en los que trabajan con agua o practican deportes acuáticos, llevan a las uñas frágiles y débiles.

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